Manifestaciones Y Protestas De 1968 Cumplen 50 Años

Revuelta, levantamiento o revolución? Después de cinco décadas de 1968, los historiadores aun dimensionan la amplitud de los acontecimientos de aquel año en todo el mundo.

Para el periodista José Arbex Jr., doctor en Historia Social por la Universidad de São Paulo (USP), 1968 fue un año atípico que desencadenó una explosión a escala global.

“Mayo del 68 tenía una alta dosis de ilusión, pues se pensaba que una revolución cultural iba a resolver los problemas. Por otro lado, las cuestiones en boga – de género, de liberación del cuerpo, el fin del patriarcado, el fin del machismo y de la violencia contra las mujeres – fueron cuestiones iniciadas en el 1968 y que no se han resueto. Por eso creo que mayo del 68 es más actual que nunca”, señaló.

Los levantamientos ocurrieron en el marco de la Guerra Fría – entre 1945 y 1991 – que puso en oposición a los países de régimen capitalista, liderados por los Estados Unidos de la América con el sistema socialista de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

::Recuerde hechos históricos del 68 [en portugués]

Pero la crisis política y la insatisfacción se difundió en ambos lados, recuerda Arbex.

“En los dos sistemas había la promesa de un porvenir. El capitalismo prometía un futuro de felicidad si usted trabajaba, ahorraba, invertía y le decía que eso algún día le iba a traer felicidad; en el socialismo también, pero la felicidad vendría en el mañana”, explicó.       

La posibilidad de un conflicto nuclear, en que todos los bandos serían derrotados hizo que la juventud se rebelara contra el autoritarismo, las desigualdades sociales y pasase a cuestionar tradiciones y costumbres de modo profundo. En el movimiento hippie, el slogan era: “sexo, drogas y rock’n roll”. En las barricadas francesas se escuchaba que era “prohibido prohibir”.

La imaginación al poder

Algo que empezó con una ocupación de estudiantes de La Sorbona y de la Universidad de Nanterre contra la burocracia educacional en mayo del 68, se transformó en pocos días en una huelga general que reunió estudiantes y obreros y paralizó a millones de franceses contra el gobierno del general Charles de Gaulle.

“Este movimiento se difunde, empieza en Paris con el cuestionamiento en la Sorbona sobre la universidad conservadora y el pensamiento disciplinario y después pasa a la eclosión de una gran cantidad de expresiones de la cultura y de la libertad”, señaló la historiadora Zilda Iokoi, de la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias Humanas de la USP.

En el segundo semestre del 68, las protestas llegaron a Italia y Alemania; en la entonces Checoslovaquia los jóvenes de la Primavera de Praga lucharon en defensa de libertad de expresión y de un socialismo más humano.

Arbex explica que los acontecimientos del 68 unían la insatisfacción generalizada internacional con matices nacionales: “La revuelta alcanzó diferentes grados de importancia y diversas formas en los diferentes país donde surgió. En Brasil por ejemplo asumió la forma de la lucha contra la dictadura militar, la expresión de la guerra fría en el país”, dijo.

En América Latina ocurrieron manifestaciones contra los gobiernos represivos. En México los estudiantes protestaron y fueron víctimas de una masacre diez días antes de la apertura de los Juegos Olímpicos. El cuerpo y la sexualidad se volvieron centrales en la política y los movimientos feministas reivindicaron derechos reproductivos y una sociedad igualitaria.

En los Estados Unidos, ante las crecientes tensiones raciales tras el asesinato de Martin Luther King, eclosionaron las luchas por los derechos de la población LGBT y contra la Guerra de Vietnam.

Para la profesora de Historia Joana Monteleone, del programa de investigación postdoctoral de la Universidad Federal de São Paulo (UNIFESP), 1968 fue el año que redefinió la sociedad, la política, el comportamiento y la juventud. Ella también afirma que la reacción conservadora en Brasil y en todo el mundo hace que sea necesario revisar el legado de aquellas protestas cincuenta años después.

“Los problemas, las ideas y las transformaciones que los manifestantes exigían en 1968 aun son actuales y se volvieron más actuales con el avance del conservadurismo en todo el mundo, que se expresa en el comportamiento, en el tema de las igualdades, en favor de la desigualdad extrema y contra los derechos humanos”, dijo.

Sin embargo, Arbex considera que hubo un fallo en el movimiento, pues sus integrantes no consideraron la perspectiva de la lucha de clases: “No se puede idealizar lo que pasó en el 68. Por un lado hubo una revolución de las costumbres; pero por otro lado no se logró derrocar el capitalismo, que es la base de todo, el capitalismo logró transformar la energía de los 60 en mercancía”, opinó.

Edición: Nina Fideles | Traducción: Luiza Mançano

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